domingo, 30 de diciembre de 2012

Tiempo de Navidad C


Tiempo de Navidad


Día de Navidad (25 diciembre)

Al principio ya existía la Palabra y la Palabra se dirigía a Dios, y la Palabra era Dios. Ésta al principio se dirigía a Dios. Todo existió por medio de ella, y sin ella nada existió de cuanto existe. En ella había vida, y la vida era la luz de los hombres; la luz brilló en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron. Hubo un hombre enviado por Dios, llamado Juan, que vino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino un testigo de la luz. La luz verdadera que ilumina a todo hombre estaba viniendo al mundo. En el mundo estaba, el mundo existió por ella, y el mundo no la reconoció. Vino a los suyos, y los suyos no la acogieron. Pero a los que la acogieron, a los que creen en ella, los hizo capaces de ser hijos de Dios: quienes no han nacido de la sangre ni del deseo de la carne, ni del deseo del varón, sino de Dios. La Palabra se hizo hombre y acampó entre nosotros. Y nosotros contemplamos su gloria, gloria como de Hijo único del Padre, lleno de lealtad y fidelidad. Juan grita dando testimonio de él: Éste es aquél del que yo decía: El que viene detrás de mí, es más importante que yo, porque existía antes que yo. De su plenitud hemos recibido todos: una lealtad que responda a su lealtad. Pues la ley se promulgó por medio de Moisés, la lealtad y la fidelidad se realizaron por Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, Dios, que estaba al lado del Padre, lo ha explicado.
(Jn 1,1-18)

La Sagrada Familia: Jesús, María y José (30 de diciembre)

Por las fiestas de Pascua iban sus padres todos los años a Jerusalén. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según costumbre. Al terminar ésta, mientras ellos se volvían, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Pensando que iba en la caravana, hicieron un día de camino y se pusieron a buscarlo entre los parientes y los conocidos. Al no encontrarlo, regresaron a buscarlo a Jerusalén. Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían estaban atónitos ante su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, se quedaron desconcertados, y su madre le dijo: ---Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados. Él replicó: ---¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo estar en la casa de mi Padre? Ellos no entendieron lo que les dijo. Regresó con ellos, fue a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Jesús progresaba en [el] saber, en estatura y en el favor de Dios y de los hombres.
(Lc 2, 41-52)



martes, 25 de diciembre de 2012

Tiempo de Navidad C

Tiempo de Navidad


Día de Navidad (25 diciembre)

Al principio ya existía la Palabra y la Palabra se dirigía a Dios, y la Palabra era Dios. Ésta al principio se dirigía a Dios. Todo existió por medio de ella, y sin ella nada existió de cuanto existe. En ella había vida, y la vida era la luz de los hombres; la luz brilló en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron. Hubo un hombre enviado por Dios, llamado Juan, que vino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino un testigo de la luz. La luz verdadera que ilumina a todo hombre estaba viniendo al mundo. En el mundo estaba, el mundo existió por ella, y el mundo no la reconoció. Vino a los suyos, y los suyos no la acogieron. Pero a los que la acogieron, a los que creen en ella, los hizo capaces de ser hijos de Dios: quienes no han nacido de la sangre ni del deseo de la carne, ni del deseo del varón, sino de Dios. La Palabra se hizo hombre y acampó entre nosotros. Y nosotros contemplamos su gloria, gloria como de Hijo único del Padre, lleno de lealtad y fidelidad. Juan grita dando testimonio de él: Éste es aquél del que yo decía: El que viene detrás de mí, es más importante que yo, porque existía antes que yo. De su plenitud hemos recibido todos: una lealtad que responda a su lealtad. Pues la ley se promulgó por medio de Moisés, la lealtad y la fidelidad se realizaron por Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, Dios, que estaba al lado del Padre, lo ha explicado.
(Jn 1,1-18)

domingo, 23 de diciembre de 2012

Domingo IV Adviento C (23/12/2012)

El Espíritu nos lleva a servir

La Palabra

Miq 5,1-4a  //  Sal 79  // Heb 10,5-10

Entonces María se levantó y se dirigió apresuradamente a la serranía, a un pueblo de Judea. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura dio un salto en su vientre; Isabel, llena de Espíritu Santo, exclamó con voz fuerte: ---Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Mira, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura dio un salto de gozo en mi vientre. ¡Dichosa tú que creíste! Porque se cumplirá lo que el Señor te anunció.
(Lc 1,39-45)

El Comentario


… se levantó y se dirigió apresuradamente…
Hoy María debe servirnos de ejemplo. Una mujer embarazada, con los problemas que ello supone, es capaz de salir de su casa y de ir a visitar a su prima, que se encuentra en la misma situación, aunque con más edad y en un estado de gestación más avanzado.
Ante la necesidad de su prima, María, no lo duda y sale a ayudarla en esos momentos de dificultad por los que está pasando Isabel.
María, la que no le puso ningún inconveniente al Señor ante su llamada, la misma que luego acompañará a Jesús en el inicio de su vida pública, y que estará con Él al pie de la cruz. Ella es capaz de levantarse y dirigirse apresuradamente, de dejarlo todo e ir a ayudar a quién lo necesita.
¿Y nosotros? Este tiempo de Adviento se nos ha dicho por activa y por pasiva que el Señor viene, que preparemos los caminos, que estemos listos, que allanemos lo elevado y enderecemos lo torcido, que… en definitiva, que preparemos el camino al Señor, que perdonemos, que ofrezcamos la ayuda al que lo necesita, que seamos hermanos de aquellos que tienen necesidad, que nos pongamos al servicio de los que no nos lo piden, que…
¿Seremos capaces de ponernos en marcha? ¿De abrir el corazón, aún sabiendo que nos lo van a destrozar? ¿De ganarlo todo, dándolo todo?
Amar es lo que tiene, que uno apuesta todo lo que es y lo que tiene y puede ganarlo todo o perderlo todo, pero incluso perdiéndolo todo, también se gana todo, porque cuando por amor se da uno, entrega lo que tiene y no le ha quedado nada por hacer es cuando se tiene la seguridad de hacer vivido plenamente.

Razones para confiar


Ni María ni Isabel se lo esperaban. Dios…
¡Dios se había fijado en ellas y había hecho posible lo que parecía imposible! ¿También tú tienes “imposibles” en tu vida, metas que crees inalcanzables?
Dios mira tu vida, se fija en ti, como el buen labrador, y espera de ti el futuro de tanto amor derrochado. Repasa ese amor que has sentido desde que eras pequeño… Y da gracias a Dios por él, porque ha hecho posible en tu vida el amor… Gracias, Señor…

A cada día su afán


domingo, 16 de diciembre de 2012

Domingo III Adviento C (16/12/2012)

El niño traerá la justicia

La Palabra

Sof 3,14-18a  //  Is 12,2-3.4bcd. 5-6  //  Fpl 4,4-7

Entonces le preguntaba la multitud: ---¿Qué debemos hacer? Les respondía: ---El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; otro tanto el que tenga comida. Fueron también algunos recaudadores a bautizarse y le preguntaban: ---Maestro, ¿qué debemos hacer? Él les contestó: ---No exijáis más de lo que está ordenado. También los soldados le preguntaban: ---Y nosotros, ¿qué debemos hacer? Les contestó: ---No maltratéis ni denunciéis a nadie y contentaos con vuestra paga. Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban por dentro si Juan no sería el Mesías,  Juan se dirigió a todos: ---Yo os bautizo con agua; pero viene uno con más autoridad que yo, y yo no tengo derecho para soltarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Ya empuña el bieldo para aventar su era: reunirá el trigo en el granero, y quemará la paja en un fuego que no se apaga. Con otras muchas palabras anunciaba al pueblo la Buena Noticia.
(Lc 3, 10-18)

El Comentario


… anunciaba al pueblo la Buena Noticia.
Lo más probable es que lo que más nos llama la atención del Evangelio es “¿Qué de debemos hacer?”, ya que lo repite en varias ocasiones.
Está claro, que hoy también nos preguntamos lo mismo. Ante un montón de situaciones en las que nos encontramos cada día, siempre nos planteamos la misma cuestión. Sólo hay un problema, que no queremos la solución. Siempre buscaremos excusas que ponernos para realmente terminar no haciendo nada. Que sí es muy difícil, que si esto no lo puedo hacer solo, que si para eso están los gobernantes, que…
Vale, no te voy a quitar la razón, no es sencillo. Pero quizás deberíamos buscar cosas sencillas, cosas que podamos hacer nosotros, no para cambiar el mundo, sino para cambiar nuestro mundo, el mundo que nos rodea.
Anunciar la Buena Noticia. Esa debe ser nuestra principal tarea. No, no estoy pidiendo que salgas a la calle y anuncies a viva voz el Evangelio, ya que quizás te parezca algo inalcanzable. Lo mejor es empezar con pequeños gestos como ser alguien que siempre está atento a las necesidades de los compañeros, no poner malas caras, ser discreto, o tal vez animar a alguien que lo necesite. O quizás simplemente un abrazo sincero.
Tal vez no te hayas parado a pensarlo, pero en ocasiones, simplemente estando, se hace mucho más que con buenos gestos y palabras, que al final no son nada.
El testimonio de la presencia de Dios en nosotros es el mejor anuncio que podemos hacer.
Y tú, ¿Quieres un abrazo?

Razones para confiar

Construye… porque tienes en tus manos la capacidad de dar voz a los que no tienen voz, de poner palabra a los que han sido despojados de ella. Todos tienen derecho… ¡¡¡TODOS!!! De poder gritar jubilosos.
¿Qué haces? ¿Qué hacemos? ¿Qué aspectos concretos te planteas para lograrlo? Empieza por algo fácil, por tu día a día: el saludo, la sonrisa, el tener los ojos bien abiertos a las necesidades de los demás. Es el modo más sencillo de construir y dar al mundo #razonesparaconfiar. ¿Por qué no piensas en algunas?


A cada día su afán

Por un mundo solidario ( Diario de León - 15/12/2012 ) José-Román Flecha Andrés

domingo, 9 de diciembre de 2012

Domingo II Adviento C (09/12/2012)

Pequeños gestos de amor hacen camino

La Palabra


Bar 5,1-9  //  Sal 125,1-2abn.2cd-3.4-5.6  //  Filp. 1,4-6.8-11
El año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, tetrarca de Galilea Herodes, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y Traconítida, y Lisanio tetrarca de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, la Palabra del Señor se dirigió a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Juan recorrió toda [la] cuenca del Jordán predicando un bautismo de arrepentimiento para perdón de los pecados, como está escrito en el libro del profeta Isaías: Una voz grita en el desierto: Preparad el camino al Señor, allanad sus senderos. Todo barranco se rellenará, montes y colinas se abajarán, lo torcido se enderezará y lo escabroso se igualará y verá todo mortal la salvación de Dios.
(Lc 3,1-6)

El Comentario


Preparad el camino…
Un año tras otro las lecturas nos muestran a Juan el Bautista. Es la voz que clama en el desierto para preparar el camino al Señor.
Juan nos llama a la conversión, al cambio. Nos pide que cambiemos nuestra forma de ver y de hacer las cosas. Nos pide una verdadera transformación que nos regenere.
El Señor va a venir a nuestra vida, se hará presente para traernos el mejor de los regalos, su Amor.
Jesús, que es Dios, se hace hombre en nuestra historia y nos muestra cual ha de ser el camino. Vendrá a ponerse de ejemplo para todos. Él será el modelo en el que debemos reflejarnos. Cuando no sepamos cómo hacer algo, Él nos lo dirá, aunque no siempre con palabras, sino también con gestos, gestos de cariño, comprensión, de apertura a los demás, de perdón, de  búsqueda de la verdad, de entrega, de generosidad con aquellos que se encuentran más desfavorecidos, de…
Y aquí está Juan, pidiéndonos una vez más que le preparemos el camino, que no pongamos dificultades, que allanemos el terreno, que enderecemos aquello que no hay por donde cogerlo, que el Señor está cerca, que aquél ante el que nos vamos a medir y que será nuestra medida está apunto de llegar.
Todos los días tenemos la oportunidad de poner nuestro granito en la preparación del camino. Aunque en ocasiones, más que poner, lo que debemos es de quitar aquello que nos impide acercarnos a los demás, entregarnos, comprender sus dificultades, ayudarle a caminar, y no ponérselo más difícil.
Juan sintió la llamada a preparar el camino, y nosotros… qué camino vamos a preparar?

Razones para confiar

Sí, RASTREA. Porque para descubrir #razonesparaconfiar es necesario volver sobre el camino, pararse y contemplar las llanuras por las que has caminado, los montes subidos, los bajones… ¿te atreves?.
Sólo así verás que Dios ha allanado tu camino más de lo que pensabas en muchísimas ocasiones.
Pero también te pide que seas tú de los que allanan el camino a otros. No de los comodones o de los que esperan que otros actúen…tú puedes hacer que los demás puedan sentir el amor en su vida, el amor de Dios. Como Pablo a los Filipenses, hay muchos otros que están pidiendo por ti, para que tu amor “sigua creciendo más y más”. Pide tú ahora… Señor… te pido que…

A cada día su afán

Creer es comprometerse ( Diario de León - 08/12/2012 ) José-Román Flecha Andrés

domingo, 2 de diciembre de 2012

Domingo I Adviento C (02/12/2012)

Año de la Fe

La Palabra

Jer 33, 14-16  //  Sal 24,4bc-5ab.8-9.10 y 14  //  1 Tes 3,12-4,2

Habrá señales en el sol, la luna y las estrellas. En la tierra se angustiarán los pueblos, desconcertados por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres desfallecerán de miedo, aguardando lo que se le echa encima al mundo; pues las potencias celestes se tambalearán. Entonces verán al Hijo del Hombre que llega en una nube con gran poder y gloria. Cuando comience a suceder todo eso, erguíos y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra liberación.
Poned atención, que no se os embote la mente con el vicio, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, de modo que aquel día no os sorprenda de repente, pues caerá como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Velad en todo momento, pidiendo poder escapar de cuanto va a suceder y presentaros ante el Hijo del Hombre.
Lc 21,25-28.34-36

El Comentario


Poned atención…
Hoy comenzamos un nuevo año. Sí, la Iglesia Universal comienza hoy el año. Parece un poco extraño, pero ahora empieza con un periodo un poco diferente a lo normal, el Adviento, que es tiempo de preparación. La Iglesia, al igual que nosotros durante estas cuatro semanas se va preparando para la llegada del Señor.
Todos los años celebramos y conmemoramos que el Señor, Jesús, llega a este mundo.  Y no, no ha llegado el momento de la segunda venida. Sin embargo es importante que recordemos, una y otra vez, que Él vino al mundo. Se hizo hombre como todos nosotros. Fue pequeño, trabajó con su padre en el taller, fue al colegio a aprender… si, tubo que estudiar, aprender y trabajar como nosotros. Sabe lo que es el sufrimiento y la dificultad que una y otra vez nos ofrece la vida. Y pese a todo, quiso ser uno de nosotros.
Él ha vivido en el mundo, y por tanto ha visto las dificultades, las esclavitudes, las penurias y sufrimientos por los que todos pasamos, y dedicó su vida a predicar, principalmente con su ejemplo, como debíamos vivir. Cuál es el reino que Dios quiere para nosotros.
Ha venido a liberarnos de todo. Está claro que no ha venido con ejércitos, ni ha sido el mayor capitalista o empresario de este mundo. Sin embargo su mensaje se dirige a todos, pobres y ricos.
Jesús quiere gente alegre en su reino. Nada de caras tristes y compungidas. Está claro que nada es sencillo. Deshacernos de todo aquello que supone para nosotros un lastre, una carga es complicado, pero para eso está Él, para ayudarnos en el camino. Para ser nuestro guía y nuestro aliento en la dificultad.
Comienza el camino, libérate!!!

Razones para Confiar

¿Cuáles son tus #razonesparaconfiar?
“se acerca vuestra liberación”… ahí es nada… y nosotros, sin embargo, empeñados en fijarnos siempre en lo negro que se presenta el futuro. ¿Tú también descubres “esclavitudes”, “futuros inciertos”? ¿Cuáles?
Pero Dios quiere liberar tu vida, darle futuro, CONFIAR EN TI… Porque ese es el mensaje para esta semana: HAY FUTURO, aunque en ocasioes nos empeñemos en lo contrario e incluso hacia el otro lado…
Hay futuro… recuérdalo en tu mente todos los días. ¿Qué “futuros” descubres? ¿Son de verdad #razonesparaconfiar y para confiar en Dios?

A cada día su afán

Revisando la fe ( Diario de León - 01/12/2012 ) José-Román Flecha Andrés

domingo, 25 de noviembre de 2012

Domingo XXXIV Ordinario B (25/11/2012)

Cristo Rey, su corona los pobres

La Palabra

Dn 7,13-14  //  Sal 92  //  Ap 1,5-8


Pilato llamó a Jesús y le preguntó: ---¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús respondió: ---¿Lo dices por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí? Pilato respondió: ---¡Ni que yo fuera judío! Tu nación y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho? Contestó Jesús: ---Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis soldados habrían peleado para que no me entregaran a los judíos. Ahora bien, mi reino no es de aquí. Le dijo Pilato: ---Entonces, ¿tú eres rey? Jesús contestó: ---Tú lo dices. Yo soy rey: para eso he nacido, para eso he venido al mundo, para atestiguar la verdad. Quien está de parte de la verdad escucha mi voz.
(Jn 18, 33-37)

El Comentario

Yo soy rey.
Así de claro y tajante se muestra Jesús. Él es rey. Pero, ¿actúa como tal?. Estamos acostumbrados a ver a lo largo de toda la historia a reyes y príncipes y la verdad es que ninguno se parece a Jesús. Jesús es un rey distinto, un rey que se acerca a los que más lo necesitan, al que no le van las prebendas de los ricos, de los poderosos. El nunca ha hecho alarde de ser rey, y sin embargo lo es.
Acto seguido, nos dice que su reino no es de este mundo. Y sin embargo, trata por todos los medios de hacer presente ese mundo aquí y ahora. Él nos indicará cuales son las máximas para que ese mundo se haga presente aquí. Cuando nos indica aquello de que tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y… creo que todos lo recordamos.
Pero también tiene muy claro a quienes se dirige, para quién es su reino, para los bienaventurados. No ha buscado a los mejores, a los más listos o mejor preparados, a los ricos, a… sino todo lo contrario, a los más desfavorecidos, a los que necesitan ayuda cada día, a los cansados y agotados de este mundo. Aquellos ante los que pasamos muchas veces y casi nunca miramos para ellos.
Hoy quisiera decirte que si por cualquier causa te sientes mal, estás agobiado de esta vida… no desistas, hay un reino preparado para ti, y un rey que es todo Amor, que desea por todos los medios darte su amor y ponerlo a tu servicio. Y si por el contrario eres afortunado y lo tienes todo de cara, ¿no serías más feliz si compartieras eso con tus hermanos? te invito a que lo pruebes y ya me dirás quién es más feliz de los dos, si es que recibe o el que da.
Ponte a trabajar por el reino!!!

A cada día su Afán

Creer es fiarse de alguien ( Diario de León - 25/11/2012 ) José-Román Flecha Andrés

domingo, 18 de noviembre de 2012

Domingo XXXIII Ordinario B (18/11/2012)

Conectados a tu palabra

La Palabra

Dn 12,1-3  //  Sal 15  //  Hb 10,11-14.18

En aquellos días, después de esa tribulación el sol se oscurecerá, la luna no irradiará su resplandor, las estrellas caerán del cielo y los ejércitos celestes temblarán. Entonces verán llegar al Hijo del Hombre entre nubes, con gran poder y gloria. Y enviará a los ángeles para reunir a [sus] elegidos desde los cuatros vientos, de un extremo de la tierra a un extremo del cielo. Aprended del ejemplo de la higuera: cuando las ramas se ablandan y brotan las hojas, sabéis que está cerca la primavera. Lo mismo vosotros, cuando veáis suceder aquello, sabed que el fin está cerca, a las puertas. Os aseguro que no pasará esta generación antes de que suceda todo eso. Cielo y tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. En cuanto al día y la hora, no los conoce nadie, ni los ángeles en el cielo, ni el hijo; sólo los conoce el Padre.
(Mc 13, 24-32)

El Comentario


En cuanto al día y la hora…
Lo cierto es que cada año se predicen fechas del fin del mundo, pero si un cometa, que si el calendario de los…, que si un adivino, que…
El propio Jesús nos dice que el fin del mundo que conocemos está cerca, sin embarco, a continuación nos indica que no lo conoce nadie más que el Padre.
A la vista de esto… cuál debería ser nuestra postura? Sentarnos a esperar, como hicieron algunos de los primeros cristianos?
A lo largo de la Historia se han repetido situaciones catastróficas, ha habido crisis, los sistemas han caído y otros nuevos se han instaurado. Con esto no quiero decir que estemos ante un cambio de sistema.
Nosotros debemos estar preparados para el fin, no tanto del mundo, sino del nuestro. A nosotros el día del juicio se nos pedirán cuentas de lo que hicimos y de lo que dejamos de hacer.
Los cristianos debemos trabajar por hacer un mundo mejor y más justo. Ya, ya sé que suena muy bien, y son unas palabras bonitas. No pido que transformemos todo el mundo, que en la mayoría de los casos no estaría a nuestro alcance, sino que realicemos pequeños gestos que cambien el mundo para los que tenemos a nuestro lado. Aquellos que en estos momentos no lo están pasando bien. No tiene porqué ser necesariamente una mala situación económica, podría ser una situación personal complicada, o alguien que simplemente necesita ser escuchado, acariciado… ser tenido en cuenta.
Te animo a que mires a tu alrededor y descubras que no eres tú el único que lo está pasando mal, y pese a las dificultades siguen adelante. Aunque… si quizás tú decidieras ayudar un poquito…


A cada día su afán

Sobre el fin del mundo ( Diario de León - 17/11/2012 ) José-Román  Flecha Andrés



domingo, 11 de noviembre de 2012

Domingo XXXII Ordinario B (11/11/2012)

¿Dónde ponemos el acento?

La Palabra

1Re 17,10-16  //  Sal 145  //  Hb 9,24-28

Esta pobre viuda ha echado más que nadie.

Y él, instruyéndolos, dijo: ---Guardaos de los letrados. Les gusta pasear con largas túnicas, que los saluden por la calle, buscan los primeros asientos en las sinagogas y los mejores puestos en los banquetes. Con pretexto de largas oraciones, devoran los bienes de las viudas. Ellos recibirán una sentencia más severa. Sentado frente al cepillo del templo, observaba cómo la gente echaba monedillas en el cepillo. Muchos ricos daban en abundancia. Llegó una viuda pobre y echó unas monedillas de muy poco valor. Jesús llamó a los discípulos y les dijo: ---Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que todos los demás. Pues todos han dado de lo que les sobra; pero ésta, en su indigencia, ha dado cuanto tenía para vivir.
Mc 12,38-44

A cada día su afán

domingo, 4 de noviembre de 2012

Domingo XXXI Ordinario B (04/11/2012)

Ama a Dios y al Hermano

La Palabra

Dt 6,2-6  //  Salmo 17  //  Heb 7,23-28

No estás lejos del Reino de Dios.

Un letrado se acercó y le preguntó: ---¿Cuál es el precepto más importante? Jesús respondió: ---El más importante es: Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es uno solo. Amarás al Señor, tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás al prójimo como a ti mismo. No hay precepto mayor que éstos. El letrado le respondió: ---Muy bien, maestro; es verdad lo que dices: el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él. Que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Al ver Jesús que había respondido acertadamente, le dijo: ---No estás lejos del reino de Dios. Y nadie se atrevió a dirigirle más preguntas.
Mc 12,28b-34

A cada día su afán

 San Juan de Ávila ( Diario de León - 03/11/2012 ) José-Román Flecha Andrés

domingo, 28 de octubre de 2012

Domingo XXX Ordinario B (28/10/2012)

Quiero ver desde la Fe

La Palabra

Jr 31,7-9  //  Sal 125  //  Heb 5,1-6

Maestro, haz que pueda ver.

Llegaron a Jericó. Y cuando salía de allí con sus discípulos y un gentío considerable, Bartimeo, hijo de Timeo, un mendigo ciego, estaba sentado a la vera del camino. Al oír que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: ---¡Jesús, Hijo de David, compadécete de mí! Muchos lo reprendían para que se callase. Pero él gritaba más fuerte: ---¡Hijo de David, compadécete de mí! Jesús se detuvo y dijo: ---Llamadlo. Llamaron al ciego diciéndole: ---¡Ánimo, levántate, que te llama! Él dejó el manto, se puso en pie y se acercó a Jesús. [51] Jesús le preguntó: ---¿Qué quieres de mí? Contestó el ciego: ---Maestro, que recobre la vista. Jesús le dijo: ---Vete, tu fe te ha salvado. Al instante recobró la vista y lo seguía por el camino.
Mc 10,46-52

A cada día su afán

Una puerta siempre abierta ( Diario de León - 27/10/2012 )José-Román Flecha Andrés

domingo, 21 de octubre de 2012

Domingo XXIX Ordinario B (21/10/2012)

Llamados a servir

La Palabra

Is 53,10-11  //  Sal 32  //  Heb 4,14-16

El Hijo del Hombre ha venido para dar su vida en rescate por todos.

Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: ---Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir. Les preguntó: ---¿Qué queréis de [mí]? Le respondieron: ---Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda. Jesús replicó: ---No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber la copa que yo he de beber o bautizaros con el bautismo que yo voy a recibir? Ellos respondieron: ---Podemos. Jesús les dijo: ---La copa que yo voy a beber también la beberéis vosotros, el bautismo que yo voy a recibir también lo recibiréis vosotros; pero sentaros a mi derecha y a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado. Cuando los otros lo oyeron, se enfadaron con Santiago y Juan. Pero Jesús los llamó y les dijo: ---Sabéis que entre los paganos los que son tenidos por gobernantes tienen sometidos a los súbditos y los poderosos imponen su autoridad. No será así entre vosotros; más bien, quien entre vosotros quiera llegar a ser grande que se haga vuestro servidor; y quien quiera ser el primero que se haga esclavo de todos. Pues este Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por todos.
Mc 10,35-45

A cada día su afán

El concilio: memoria y examen ( Diario de León - 20/10/2012 ) José-Román Flecha Andrés

domingo, 14 de octubre de 2012

Domingo XXVIII Ordinario B (14/10/2012)

Abramos al mundo las puertas de la FE

La Palabra

Sb 7,7-11  //  Sal 89  //  Hb 4,12-13

Vende lo que tienes y sígueme.


Cuando se puso en camino, llegó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó: ---Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar vida eterna? Jesús le respondió: ---¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sólo Dios. Conoces los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no perjurarás, no defraudarás, honra a tu padre y a tu madre. Él le contestó: ---Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud. Jesús lo miró con cariño y le dijo: ---Una cosa te falta: anda, vende cuanto tienes y dáselo a [los] pobres y tendrás un tesoro en el cielo; después sígueme. A estas palabras, frunció el seño y se marchó triste; pues era muy rico. Jesús mirando en torno dijo a sus discípulos: ---Qué difícil es que los ricos entren en el reino de Dios. Los discípulos se asombraron de lo que decía. Pero Jesús insistió: ---¡Qué difícil es entrar en el reino de Dios! Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el reino de Dios. Ellos quedaron espantados y se decían: ---Entonces, ¿quién puede salvarse? Jesús los quedó mirando y les dijo: ---Para los hombres es imposible, no para Dios; todo es posible para Dios. Pedro entonces le dijo: ---Mira, nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido. Jesús le contestó: ---Os aseguro que todo el que deje casa o hermanos o hermanas o madre o padre o hijos o campos por mí y por la Buena Noticia ha de recibir en esta vida cien veces más en casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y campos, con persecuciones, y en el mundo futuro vida eterna.
Mc 10,17-30

A cada día su afán

Iglesia, ¿qué dices al mundo? ( Diario de León - 13/10/2012 ) José-Román Flecha Andrés

domingo, 7 de octubre de 2012

Domingo XXVII Ordinario B (07/10/2012)

Que los niños se acerquen a la FE-licidad de tener a Jesús

La Palabra

Gn 2,18-24  //  Sal 127  //   Hb 2,9-11

Llegaron unos fariseos y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: ---¿Puede un hombre repudiar a su mujer? Les contestó: ---¿Qué os mandó Moisés? Respondieron: ---Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla. Jesús les dijo: ---Porque sois obstinados Moisés escribió semejante precepto. Pero al principio de la creación Dios los hizo hombre y mujer, y por eso abandona un hombre a su padre y a su madre, [se une a su mujer] y los dos se hacen una sola carne. De suerte que ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. Una vez en casa, los discípulos le preguntaron de nuevo acerca de aquello. Él les dijo: ---Quien repudia a su mujer y se casa con otra comete adulterio contra la primera. Si ella se divorcia del marido y se casa con otro, comete adulterio. Le traían niños para que los tocara, y los discípulos los reprendían. Jesús, al verlo, se enfadó y dijo: ---Dejad que los niños se acerquen a mí; no se lo impidáis, porque el reino de Dios pertenece a los que son como ellos. Os aseguro, el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y los acariciaba y bendecía imponiendo las manos sobre ellos.
Mc 10, 2-16

Cada día su afán

Iglesia, ¿Qué es lo que celebras? ( Diario de León - 06/10/2012 ) José-Román Flecha Andrés

domingo, 30 de septiembre de 2012

Domingo XXVI Ordinario B (30/09/2012)

Si tu mano te hace daño, cámbiala

La Palabra

Num 11,25-29  //  Sal 18  //  St 5,1-6

Juan le dijo: ---Maestro, vimos a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo porque no va con nosotros. Jesús respondió: ---No se lo impidáis. Aquel que haga un milagro en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. Quien no está contra nosotros, está a nuestro favor. Quien os dé a beber un vaso de agua en atención a que sois del Mesías os aseguro que no perderá su paga. Si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen [en mí], más le valdría que le atasen una piedra de molino en el cuello y lo arrojaran al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela. Más te vale entrar manco en la vida que con las dos manos ir a parar al horno, al fuego inextinguible. Si tu pie te hace caer, córtatelo. Más te vale entrar cojo en la vida que con los dos pies ser arrojado al horno. Si tu ojo te hace caer, arráncatelo. Más te vale entrar con un solo ojo en el reino de Dios que con los dos ojos ser arrojado al horno. 
(Mc 9,38-43.45.47)
Cada día su afán José-Román Flecha Andrés

domingo, 23 de septiembre de 2012

Domingo XXV Ordinario B (23/09/2012)

De los que se hacen niños es el reino de Dios

La Palabra

Sb 2,12.17-20  //  Sal 53  //  St 3,16-4.3

Desde allí fueron recorriendo Galilea, y no quería que nadie lo supiera. A los discípulos les explicaba: ---Este Hombre va a ser entregado en manos de hombres que le darán muerte; después de morir, al cabo de tres días, resucitará. Ellos, aunque no entendían el asunto, no se atrevían a preguntarle. Llegaron a Cafarnaún y, ya en casa, les preguntó: ---¿De qué hablabais por el camino? Se quedaron callados, pues por el camino iban discutiendo quién era el más grande. Se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: ---El que quiera ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos. Después llamó a un niño, lo colocó en medio de ellos, lo acarició y les dijo: ---Quien acoja a uno de estos niños en atención a mí, a mí me acoge. Quien me acoge a mí, no es a mí a quién acoge, sino al que me envió
(Mc 9,30-37)


Iglesia, ¿qué dices de ti misma? ( Diario de León - 22/09/2012 )

domingo, 16 de septiembre de 2012

Domingo XXIV Ordinario B (16/09/2012)

Coge tu cruz y sígueme, no la llevarás solo

La Palabra

Is 50, 5-10  //  Sal 114  //  St 2,14-18

Jesús emprendió el viaje con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Felipe. Por el camino preguntó a los discípulos: ---¿Quién dice la gente que soy yo? Le respondieron: ---Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que uno de los profetas.  Él les preguntó: ---Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondió Pedro: ---Tú eres el Mesías. Entonces les ordenó que a nadie hablaran de esto. Y empezó a explicarles que aquel Hombre tenía que padecer mucho, ser rechazado por los senadores, los sumos sacerdotes y los letrados, sufrir la muerte y después de tres días resucitar. Les hablaba con franqueza. Pero Pedro se lo llevó aparte y se puso a reprenderlo.  Mas él se volvió y, viendo a los discípulos, reprendió a Pedro: ---¡Aléjate de mi vista, Satanás! Tus pensamientos son los de los hombres, no los de Dios. Y llamando a la gente con los discípulos, les dijo: ---Quien quiera seguirme, niéguese a sí mismo, cargue con su cruz y me siga. Quien se empeñe en salvar su vida, la perderá; quien la pierda por mí y por la Buena Noticia, la salvará.
(Mc 8,27-35)


Cada día su afán José-Román Flecha Andrés La sorpresa de un anuncio ( Diario de León - 15/09/2012 )

domingo, 9 de septiembre de 2012

Domingo XXIII Ordinario B (09/09/2012)

Abres mis oídos desde dentro

La Palabra

Is 35,4-7a  //  Sal 145  //  St 2,1-5

Después salió de la región de Tiro, pasó de nuevo por Sidón y se dirigió al lago de Galilea atravesando la región de la Decápolis. Le llevaron un hombre sordo y tartamudo y le suplicaban que impusiera las manos sobre él. Lo tomó, lo apartó de la gente y, a solas, le metió los dedos en los oídos; después le tocó la lengua con saliva; levantó la vista al cielo, suspiró y le dijo: ---Effatá, que significa ábrete. [Al punto] se le abrieron los oídos, se le soltó el impedimento de la lengua y hablaba normalmente. Les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más insistía, más lo pregonaban. Llenos de asombro comentaban: ---Todo lo ha hecho bien, hace oír a los sordos y hablar a los mudos.
(Mc 7,31-37)



domingo, 2 de septiembre de 2012

Domingo XXII Ordinario B (02/09/2012)

Lava tus manos en mi amor

La Palabra

Dt 4,1-2.6-8  //  Sal 14  //  St 1,17-18.21b-22

Se reunieron junto a él los fariseos y algunos letrados venidos de Jerusalén. Vieron que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavárselas --Es de saber que los fariseos y los judíos, en general, no comen sin antes lavarse cuidadosamente las manos, observando la tradición de sus mayores; y si vuelven del mercado, no comen si no se lavan totalmente; y observan otras muchas reglas tradicionales, como el lavado de copas, jarras y ollas [y mesas]--. De modo que los fariseos y los letrados le preguntaron: ---¿Por qué no siguen tus discípulos la tradición de los mayores, sino que comen con manos impuras? Les respondió: ---Qué bien profetizó Isaías de vuestra hipocresía cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí; el culto que me dan es inútil, pues la doctrina que enseñan son preceptos humanos. Descuidáis el mandato de Dios y mantenéis la tradición de los hombres. Llamando de nuevo a la gente, les dijo: ---Escuchad todos y atended. No hay nada afuera del hombre que, al entrar en él, pueda contaminarlo. Lo que sale del hombre es lo que lo contamina. De dentro, del corazón del hombre salen los malos pensamientos, fornicación, robos, asesinatos, adulterios, codicia, malicia, fraude, desenfreno, envidia, blasfemia, arrogancia, desatino. Todas estas maldades salen de dentro y contaminan al hombre.
(Mc 7,1-8.14-15.21-23)


Algo tuyo se quema ( Diario de León - 01/09/2012 )

domingo, 26 de agosto de 2012

Domingo XXI Ordinario B (26/08/2012)

Tu palabra nos eleva al cielo

La Palabra

Jos 24,1-2a.15-17.18b  //  Sal 33  //  Ef 5,21-32

Muchos de los discípulos que lo oyeron comentaban: ---Este discurso es bien duro: ¿quién podrá escucharlo? Jesús, conociendo por dentro que los discípulos murmuraban, les dijo: ---¿Esto os escandaliza? ¿Qué será cuando veáis a este Hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es el que da vida, la carne no vale nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Pero hay algunos de vosotros que no creen --desde el comienzo sabía Jesús quiénes no creían y quién lo iba a traicionar--. Y añadió: ---Por eso os he dicho que nadie puede acudir a mí si el Padre no se lo concede. Desde entonces muchos de sus discípulos se echaron atrás y ya no andaban con él. Así que Jesús dijo a los Doce: ---¿También vosotros queréis marcharos? Simón Pedro le contestó: ---Señor, ¿a quién iremos? Tú dices palabras de vida eterna. Nosotros hemos creído y reconocemos que tú eres el Consagrado de Dios.
(Jn 6,60-69)


El misterio de Elche y el año de la fe ( Diario de León - 25/08/2012 )

domingo, 19 de agosto de 2012

Domingo XX Ordinario B (19/08/2012)

Tu pan nos eleva al cielo

La Palabra

Prov 9,1-6  //  Sal 33  //  Ef 5,15-2
Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá siempre. El pan que yo doy para la vida del mundo es mi carne. Los judíos se pusieron a discutir: ---¿Cómo puede éste darnos de comer [su] carne? Les contestó Jesús: ---Os aseguro que si no coméis la carne y bebéis la sangre de este Hombre, no tendréis vida en vosotros. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que me envió vive y yo vivo por él, así quien me come vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo y no es como el que comieron vuestros padres, y murieron. Quien come este pan vivirá siempre.
(Jn 6,51-58)


La ciencia, la técnica y la ética ( Diario de León - 19/08/2012 )

domingo, 12 de agosto de 2012

Domingo XIX Ordinario B (12/08/2012)

Eres pan bajado del cielo

La Palabra

1R 19,4-8  //  Sal 33  //  Ef 4,30-5,2

Los judíos murmuraban porque había dicho que era el pan bajado del cielo; y decían: ---¿No es éste Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo dice que ha bajado del cielo? Jesús les dijo: ---No murmuréis entre vosotros. Nadie puede venir a mí si antes no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré el último día. Los profetas han escrito que todos serán discípulos de Dios. Quien escucha al Padre y aprende vendrá a mí. No es que alguien haya visto al Padre, sino el que está junto al Padre; ése ha visto al Padre. Os aseguro que quien cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron. Éste es el pan que baja del cielo, para que quien coma de él no muera. Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá siempre. El pan que yo doy para la vida del mundo es mi carne.
(Jn 6,41-51)


Jugando a matar ( Diario de León - 11/08/2012 )

domingo, 5 de agosto de 2012

Domingo XVIII Orinario B (05/08/2012)

Tu pan siembra vida

La Palabra

Ex 16,2-4.12-15  //  Sal 77  //  Ef 4,17.20-24


Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron en los botes y se dirigieron a Cafarnaún en busca de Jesús. Lo encontraron a la otra orilla del lago y le preguntaron: ---Rabí, ¿cuándo llegaste aquí? Jesús les respondió: ---Os aseguro que me buscáis, no por las señales que habéis visto, sino porque os habéis hartado de pan. Trabajad no por un sustento que perece, sino por un sustento que dura y da vida eterna; el que os dará este Hombre. En él Dios Padre ha puesto su sello. Le preguntaron: ---¿Qué tenemos que hacer para trabajar en las obras de Dios? Jesús les contestó: ---La obra de Dios consiste en que creáis a aquél que él envió. Le dijeron: ---¿Qué señal haces para que veamos y creamos? ¿En qué trabajas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo. Les respondió Jesús: ---Os lo aseguro, no fue Moisés quien os dio pan del cielo; es mi Padre quien os da el verdadero pan del cielo. El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo. Le dijeron: ---Señor, danos siempre de ese pan. Jesús les contestó: ---Yo soy el pan de la vida: el que acude a mí no pasará hambre, el que cree en mí no pasará nunca sed.
Jn 6, 24-35

domingo, 29 de julio de 2012

Domingo XVII Ordinario B (29/07/2012)

En tus manos todo se multiplica

La Palabra

2R 4,42-44  //  Sal 144  //  Ef 4,1-6

Después de esto pasó Jesús a la otra orilla del lago de Galilea --el Tiberíades--. Le seguía un gran gentío, pues veían las señales que hacía con los enfermos. Jesús se retiró a un monte y allí se sentó con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Alzando la vista y viendo el gentío que acudía a él, Jesús dice a Felipe: ---¿Dónde compraremos pan para que coman ésos? --lo decía para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer--. Felipe le contestó: ---Doscientos denarios de pan no bastarían para que a cada uno le tocase un pedazo. Uno de los discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dice: ---Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero, ¿qué es eso para tantos? Jesús dijo: ---Haced que la gente se siente. Había hierba abundante en el lugar. Se sentaron. Los varones eran cinco mil. Entonces Jesús tomó los panes, dio gracias y los repartió a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados: dándoles todo lo que quisieron. Cuando quedaron satisfechos, dice Jesús a los discípulos: ---Recoged las sobras para que no se desaproveche nada. Las recogieron y, con los trozos de los cinco panes de cebada que habían sobrado a los comensales, llenaron doce cestas. Cuando la gente vio la señal que había hecho, dijeron: ---Éste es el profeta que había de venir al mundo. Jesús, conociendo que pensaban venir para llevárselo y proclamarlo rey, se retiró de nuevo al monte, él solo.
Jn 6, 1-15


domingo, 22 de julio de 2012

Domingo XVI Ordinario B (22/07/2012)

En verano, no olvides buscar un tiempo para Dios

La Palabra

Jr 23, 1-6  //  Sal 22  //  Ef 2,13-18


Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: ---Vosotros venid aparte, a un paraje despoblado, a descansar un rato. Pues los que iban y venían eran tantos, que no les quedaba tiempo ni para comer. Así que se fueron solos en barca a un paraje despoblado. Pero muchos los vieron marcharse y se dieron cuenta. De todos los poblados fueron corriendo a pie hasta allá y se les adelantaron. Al desembarcar, vio un gran gentío y se compadeció, porque eran como ovejas sin pastor. Y se puso a enseñarles muchas cosas.
Mc 6,30-34

Salmo

domingo, 15 de julio de 2012

Domingo XV Ordinario (B) (15/07/2012)

Sólo llevad un bastón

La Palabra

Am 7,12-15  //  Sal 84  //  Ef 1,3-14

Llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, confiriéndoles poder sobre los espíritus inmundos. Les encargó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero en la faja, que calzaran sandalias pero que no llevaran dos túnicas. Les decía: ---Cuando entréis en una casa, quedaos allí hasta que os marchéis. Si en un lugar no os reciben ni os escuchan, salid de allí y sacudíos el polvo de los pies como protesta contra ellos. Se fueron y predicaban que se arrepintieran; expulsaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban.
Mc 6, 7-13


domingo, 8 de julio de 2012

Domingo XIV Ordinario (B) (08/07/2012)


El hijo del carpintero ha construido un trampolín para tocar el cielo

La Palabra

Ez 2,2-5  //  Sal 122  //  2Co 12,7b-10
Saliendo de allí, se dirigió a su ciudad acompañado de sus discípulos. Un sábado se puso a enseñar en la sinagoga. Muchos al escucharlo comentaban asombrados: ---¿De dónde saca éste todo eso? ¿Qué clase de sabiduría se le ha dado? Y, ¿qué hay de los grandes milagros que realiza con sus manos? ¿No es éste el artesano, el hijo de María, el hermano de Santiago y José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas? Y esto lo sentían como un obstáculo. Jesús les decía: ---A un profeta sólo lo desprecian en su tierra, entre sus parientes y en su casa. Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo sanar a unos pocos enfermos a quienes impuso las manos. Y se asombraba de su incredulidad. Después recorría los pueblos vecinos enseñando.
Mc 6,1-6

No dejes de amarnos

¡Qué extraño trato con Dios...!
¡Señor, concédeme esto!
¡Señor, que consiga tal cosa!
¡Señor, cúrame!
Como si Dios no supiera, mejor que nosotros,
lo que necesitamos.
¿Acaso el pequeño dice a su madre:
“Prepárame tal papilla”?
¿O el enfermo al médico:
“Recéteme tal medicina”?
¿Quién podrá decir si lo que nos falta
no es cosa peor que lo que tenemos?
Digamos, pues, tan sólo esta plegaria:
“Señor, no dejes nunca de amarnos...”
Raoul Follereau.

domingo, 1 de julio de 2012

Domingo XIII Ordinario (B) (01/07/2012)

La tierra, mi niña enferma, duerme. Talitka kum, ¡levántate!

La Palabra

Sab 1,13-15;2,23-24  //  Sal 29  //  2Cor 8,7.9.13-15


Jesús cruzó, de nuevo [en la barca], al otro lado del lago, y se reunió junto a él un gran gentío. Estando a la orilla llegó un jefe de la sinagoga llamado Jairo, y al verlo se postró a sus pies y le suplicó insistentemente: ---Mi hijita está en las últimas. Ven e impón las manos sobre ella para que sane y conserve la vida. Se fue con él. Le seguía un gran gentío que lo apretaba por todos lados. Una mujer que llevaba doce años padeciendo hemorragias, que había sufrido mucho en manos de distintos médicos gastando todo lo que tenía, sin obtener mejora alguna, al contrario, peor se había puesto, al escuchar hablar de Jesús, se mezcló en el gentío, y por detrás le tocó el manto. Porque pensaba: Con sólo tocar su manto, quedaré sana. Al instante desapareció la hemorragia, y sintió en su cuerpo que había quedado sana. Jesús, consciente de que una fuerza había salido de él, se volvió a la gente y preguntó: ---¿Quién me ha tocado el manto? Los discípulos le decían: ---Ves que la gente te está apretujando, y preguntas ¿quién te ha tocado? Él miraba alrededor para descubrir a la que lo había tocado. La mujer, asustada y temblando, pues sabía lo que le había pasado, se acercó, se postró ante él y le confesó toda la verdad. Él le dijo: ---Hija, tu fe te ha sanado. Vete en paz y sigue sana de tu dolencia. Aún estaba hablando cuando llegaron algunos de la casa del jefe de la sinagoga y dijeron: ---Tu hija ha muerto. No importunes al Maestro. Jesús, sin hacer caso de lo que decían, dijo al jefe de la sinagoga: ---No temas, basta que tengas fe. Y no permitió que lo acompañara nadie, salvo Pedro, Santiago y su hermano Juan. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga, vio el alboroto y a los que lloraban y gritaban sin parar. Entró y les dijo: ---¿A qué viene este alboroto y esos llantos? La muchacha no está muerta, sino dormida. Se reían de él. Pero él, echando afuera a todos, tomó al padre, a la madre y a sus compañeros y entró adonde estaba la muchacha. Sujetando a la niña de la mano, le dijo: Talitha qum, que significa: Chiquilla, te lo digo a ti, ¡levántate! Al instante la muchacha se levantó y se puso a caminar --tenía doce años--. Quedaron fuera de sí del asombro. Entonces les encargó encarecidamente que nadie se enterara de esto. Después dijo que le dieran de comer.
Mc 5, 21-43

Alabar

Si te has parado a contemplar el cielo,
un bosque, un arroyo,
que te han impresionado por algo
que has llamado «belleza»,
si has sentido de pronto ganas de cantar,
o de correr un buen trecho,
por algo que has llamado «alegría»,
si te has preguntado asombrado
cómo alguien cercano a ti
te puede querer
precisamente a ti...
¡puedes entender lo que significa alabar!
Carlo María Martini 

domingo, 24 de junio de 2012

La Natividad de San Juan Bautista (24/06/2012)

Nace Juan, una voz que grita desde las entrañas
La Palabra

Is 49, 1-6  //  Sal 138  //  Hch 13, 22-26
Cuando a Isabel se le cumplió el tiempo del parto, dio a luz un hijo. Los vecinos y parientes, al enterarse de que el Señor la había tratado con tanta misericordia, se congratulaban con ella. Al octavo día fueron a circuncidarlo y lo llamaban como a su padre, Zacarías. Pero la madre intervino: ---No; se tiene que llamar Juan. Le decían que nadie en la parentela llevaba ese nombre. Preguntaron por señas al padre qué nombre quería darle. Pidió una tablilla y escribió: ---Su nombre es Juan. Todos se asombraron. Al punto se le soltó la boca y la lengua y se puso a hablar bendiciendo a Dios. Toda la vecindad quedó sobrecogida; lo sucedido se contó por toda la serranía de Judea [66] y los que lo oían reflexionaban diciéndose: ---¿Qué va a ser este niño? Porque la mano del Señor lo acompañaba. El niño crecía, se fortalecía espiritualmente y vivió en el desierto hasta el día en que se presentó a Israel.
(Lc 1, 57-66.80)


domingo, 17 de junio de 2012

Domingo XI Ordinario (B) (17/06/2012)

Nos envía de dos en dos
La Palabra

Ez 17, 22-24  //  Sal 91  //  2Cor 5, 6-10
Les dijo: ---El reinado de Dios es como un hombre que sembró un campo: de noche se acuesta, de día se levanta, y la semilla germina y crece sin que él sepa cómo. La tierra por sí misma produce fruto: primero el tallo, luego la espiga, y después el grano en la espiga. En cuanto el grano madura, mete la hoz, porque ha llegado la siega. Dijo también: ---¿Con qué compararemos el reinado de Dios? ¿Con qué parábola lo explicaremos? Con una semilla de mostaza: cuando se siembra en tierra es la más pequeña de las semillas; después de sembrada crece y se hace más alta que las demás hortalizas, y echa ramas tan grandes que las aves del cielo pueden anidar a su sombra. Con muchas parábolas semejantes les exponía la Palabra, conforme a lo que podían comprender. Sin parábolas no les exponía nada; pero aparte, a sus discípulos les explicaba todo.
(Mc 4, 26-34)
Tu mano fértil
Sin que sepas cómo,
en las llagas de tu mano endurecida de fatigas
y amarga de lágrimas
se haya sembrada una semilla de esperanza.
Miras y no puedes verla
porque miras sin fe,
con la impaciencia
de quien pretende ordenar al sol que amanezca
o a los cielos que asperjen la lluvia
con un hisopo de nubes indomables.
Confiar es la espera más inhóspita
porque supone mirar en la negrura de la noche,
andar sin horizonte amigo,
hablar sin escuchar las palabras engendradas,
dormir en un lecho del que arrancaron los sueños.
Pero para quien no se resigna a la tiranía del abrazo hipócrita
y no vende su alma por una corona de laurel marchito,
la espera es una nana que deviene en sinfonía,
un silencio que se torna voz de amigo,
una estrella que rasga la noche y nos enciende el alma.
Sin que sepas cómo,
las llagas de tu mano,
como surcos de victoria y alegría,
serán como un vientre que engendra los anhelos más hermosos;
y tras un tiempo de espera y letanías,
la justicia y la paz serán cosecha
con la que saciar para siempre
el hambre y la sed que amordaza nuestro aliento.